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lunes, 22 de diciembre de 2014

Nello Tarquini, homenaje a un innovador



Nello Tarquini, homenaje a un innovador

En diciembre falleció a los 89 años Nello Tarquini, fundador de Molinos Tarquini. Empresario apasionado e innovador, fundó en el año 1943 Molinos Tarquini S.A.I.C. La historia de Nello es la de un hijo de un inmigrante italiano -nacido en Coronel Bogado, Santa Fe-, que creyó en el país y construyó una empresa que cumplió su 70ª aniversario el año último. Desde que creó la empresa familiar a los 17 años, Nello se desempeñó como presidente hasta sus últimos días, logrando hacerla crecer y conservándola en manos de la familia; trabajando como uno más dentro de un equipo donde participaron su esposa, sus cuatro hijos y un plantel de un centenar de profesionales, colaboradores y operarios.

La empresa, gracias a la visión y espíritu de innovación que le imprimió su fundador, siempre fue pionera en la historia de los materiales de construcción en Argentina . En sus comienzos, logró traducir una necesidad del mercado creativamente. Debido a las guerras europeas, el país carecía de azulejos para revestir baños y los desarrolló en nácar tornasolado, lo que significó el puntapié inicial para comenzar la producción de materiales de origen mineral para construcción. Algunos de los múltiples productos desarrollados se convirtieron en genéricos, como el revestimiento Tarquini. A partir de sus estudios en la Escuela de Minería de Buenos Aires, Nello Tarquini instaló su molino en 1951 en San Rafael, Mendoza. También recorrió el vasto territorio argentino en la búsqueda de su rica variedad mineral, para desarrollar productos. Viajaba frecuentemente a Europa para traer las últimas tendencias internacionales y así fue que en los años 90, Tarquini introduce las tecnologías italianas para la fabricación de productos para restauración edilicia. La investigación sobre el origen y las patologías de los materiales históricos utilizados lo llevó a instalar el primer laboratorio de esta índole en la empresa. Por la valoración y la defensa del patrimonio arquitectónico, en 2011 Nello Tarquini recibió el prestigioso Premio a la Trayectoria, otorgado por la Comisión Directiva del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio –CICOP Argentina-.



Nello Tarquini, su mujer Herminia, sus hijos y empleados, convirtieron a Molinos Tarquini en una planta modelo de San Martín -Provincia de Buenos Aires- localidad que tiene la mayor concentración de industrias del país. Por su aporte al crecimiento de dicho municipio, recibió el “Premio a la Trayectoria Industrial”otorgado por la Unión Industrial de General San Martín (UIGSM) en 2009. En el marco de los festejos por los 70 años de la empresa, Don Nello –como era llamado afectuosamente por sus empleados- destacó algunas claves en la trayectoria de la empresa: “La receta no es apta para todo el mundo, se basa en la perseverancia y el esfuerzo con el motor de la pasión por el trabajo. Es necesario tener una actitud de búsqueda constante y una visión permanente para detectar necesidades insatisfechas actuales y futuras, siempre con el afán de lograr un hábitat más confortable y sustentable, que mejore la calidad de vida de las personas. Mi visión siempre ha sido desarrollar productos innovadores para nuestro país. Inculqué a mis cuatro hijos y a todos mis colaboradores que trabajen con esfuerzo, con pasión, con amor por la calidad, que son nuestros valores permanentes”

lunes, 8 de diciembre de 2014

Solución de Tarquini para las obras de restauración en el Congreso de la Nación



Solución de Tarquini para las obras de restauración en el Congreso de la Nación


En las ambiciosas obras de restauración que se están realizando desde 2011 en el Palacio del Congreso de la Nación Argentina, uno de los desafíos consistía en la reposición de los revestimientos símil mármol en distintos espacios del edificio. La empresa Tarquini aportó su producto Grasello, generando una restitución de material y otorgando un acabado similar pero buscando una diferenciación con el original histórico. A la vez se logra una concepción uniforme de la totalidad, según las recomendaciones internacionales en restauración patrimonial.
"En intervenciones de obras patrimoniales, la obra existente es el gran maestro" - Arq. Mario Corea Aiello.
El plan de obras para la restauración del Congreso de la Nación Argentina comenzó a fines de 2011, a partir de la gestión del Dr. Julián Domínguez –Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación-. Se creó una comisión que llevó a cabo el Plan Rector de Intervenciones Edilicias –PRIE-, involucrando la recuperación y preservación del patrimonio arquitectónico y cultural del Palacio, así como la mejora y refuncionalización de sus dependencias anexas.
Las obras de restauración del Congreso se están realizando desde la Dirección General de Obras y Servicios Generales a cargo de Miguel Mármora, y fue convocado como Asesor de Patrimonio Cultural el arquitecto Guillermo García. Se decidió que las obras se realicen con el personal interno del Congreso, en un equipo liderado por Nora Luzzi, jefa del Departamento Museo y Restauración de Obras. Luzzi, quien es técnica en restauración de obras y documentos de arte e históricos del IUNA, explicó: “Uno de los desafíos que se nos presentó en esta compleja obra de restauración fue la necesidad de restituir importantes superficies de símil mármol, denominado falso acabado, aplicado en distintos sectores de la planta baja –donde los faltantes eran enormes-, los patios y el hall. También se intervino en el Salón de Honor, la Oficina de Presidencia y el Despacho Presidencial ubicados en el primer piso, avanzando en estos días con los espacios públicos interiores y algunos salones. El gran desafío para lograr una restauración adecuada era generar una lectura donde la restitución del nuevo material establezca una cisura clara entre lo original y lo restaurado, evitando el falso histórico, y que además se lograra una lectura global armónica”.
Luzzi continuó: “Consideramos que la solución adecuada para la restitución de mármoles y falsos acabados era el producto Grasello, de Tarquini. Este revestimiento a base de cal se aplica de tal forma que permite generar imitación de vetas naturales y logra una terminación brillante y de la misma temperatura que el mármol pulido. Al mismo tiempo, permite a las paredes respirar evitando la condensación y es de fácil aplicación, ya que se disuelve sobre la superficie original y genera un soporte ideal aun para la restitución de grandes paños. El Grasello también ha sido utilizado como elemento base para la pintura mural, con la técnica denominada estarcido”.
El Arq. Guillermo García, Asesor de Patrimonio Cultural y miembro de ICOMOS agregó: “Cuando fuimos convocados para armar el equipo de restauración consideramos que era posible abordar estos trabajos con el plantel interno del Congreso y generar un resultado de excelencia, cumpliendo a la vez con los plazos y calidades demandadas. De esta manera, con los planteles propios de artesanos y personal de mantenimiento, podía lograrse una capacitación intensiva y crear una escuela donde el saber permanezca en la institución, generando a la vez un manual de uso para las siguientes generaciones. También se convocó a un equipo de asesores externos provenientes de universidades públicas -como la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Tecnológica Nacional, la Universidad Nacional de Tres de Febrero y la Universidad de Buenos Aires- y se contrataron en algunos casos empresas especialistas en diversos rubros, como restauración de cúpulas, torretas, cubiertas, fachadas y escaleras. El plan de restauración iniciado a fines de 2011 fue trazado según los criterios internacionales, a partir del Documento de la Declaración de Madrid y de ICOMOS, de acuerdo a sus valores de referencia, que permitieron generar licitaciones públicas según las máximas exigencias. Este edificio nos genera continuamente nuevos desafíos y la postura frente a los mismos forma parte de nuestra filosofía de conservar bien para no tener que restaurar nunca. La mejor intervención es la no intervención y revertir los procedimientos inadecuados” concluye Guillermo García. Más información: www.molinostarquini.com.ar

lunes, 12 de mayo de 2014

Se Terminan las Obras de Puesta en valor del Colegio Nacional de Concepción del Uruguay



Se Terminan las Obras de Puesta en valor del Colegio Nacional de Concepción del Uruguay
acceso al Colegio Nacional Justo Jose de Urquiza en
Concepcion del Uruguay 

En mayo se prevé la terminación de las obras para la puesta en valor del Colegio Nacional Justo José de Urquiza, en Concepción del Uruguay, construido en 1849 y declarado Monumento Histórico Nacional. En este claustro, escenario de importantes pasajes de la historia argentina, se están renovando más de 7.000 m2 de revestimientos de fachadas, galerías y patios. La empresa Molinos Tarquini participó con sus productos en esta obra, así como en la reciente intervención de la Basílica Inmaculada Concepción –cuyas tareas terminaron en diciembre último-. Ambos edificios vecinos se ubican frente a la plaza principal, constituyendo un conjunto de enorme valor patrimonial y turístico de la ciudad entrerriana. 
frente del templo de Concepcion del Uruguay
luego de la puesta en valor

En los últimos años se han concretado varias obras de restauración y puesta en valor de importantes edificios públicos de valor patrimonial en la ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, como la Escuela Normal Mariano Moreno y la Basílica Inmaculada Concepción. Además, se están terminando para el mes de mayo de 2014 las obras en el Colegio Nacional Justo José de Urquiza, que consisten en la puesta en valor de su vasto frente hacia la plaza principal y calles vecinas, patios interiores y galerías del claustro, una obra que esperaba su turno desde la última refacción y ampliación realizada por 1942.
Este edificio –declarado Monumento Histórico Nacional-, fue fundado por el Gral. Justo José de Urquiza en su mandato como gobernador de Entre Ríos, y terminado en 1849 bajo proyecto del arquitecto Pedro Renon. Es el colegio laico más antiguo del país y hoy es una de las atracciones turísticas del circuito histórico que reconstruye la huella de Urquiza, junto con los palacios San José y Santa Cándida. El Colegio fue escenario de varios pasajes de la historia nacional, como el enfrentamiento armado de 1852 entre la Confederación Argentina y la provincia de Buenos Aires, donde uno de los cantones de defensa se organizó en el colegio. Posteriormente, luego del asesinato de Urquiza en abril de 1870, las fuerzas de Ricardo López Jordán atacaron la ciudad el 12 de julio de ese año, y otra vez el mirador se convirtió en refugio y último bastión de las tropas de la resistencia.
Néstor Bourband, técnico en turismo a cargo de las visitas al Colegio, explica: “Urquiza creó esta institución con clara visión de la incidencia de la enseñanza como medio de progreso,en una ciudad que por entonces tenia 2.500 habitantes y en el internado llegaban a alojarse hasta 420 alumnos que provenían de todo el país y países vecinos. Desde su inauguración y sobre todo en el periodo de apogeo hasta los años 80, se convirtió en el cuadro de honor de la enseñanza media argentina, junto al Nacional de Buenos Aires y al Colegio Monserrat de Córdoba. En los claustros de Concepción del Uruguay se formaron en la carrera de literatura, destacados escritores como Olegario Andrade, Jose Sixto Alvarez -Fray Mocho-, Eduardo Wilde y Martín Coronado. Varias generaciones de funcionarios destacados de nuestra historia fueron también alumnos, como tres presidentes de la Nación -Julio A. Roca, Victorino de la Plaza y Arturo Frondizi- y un presidente del Paraguay -Benigno Ferreyra- así como gobernadores de varias provincias y ministros de la Corte Suprema de Justicia” –concluye.



Las obras de puesta en valor 



Las obras de puesta en valor comenzaron en agosto de 2013 y fueron encargadas por la Dirección General de Arquitectura de la Provincia de Entre Ríos, que depende de la Subsecretaria de Arquitectura y Construcciones a cargo de Alicia Benitez de Feltes. La licitación fue adjudicada a la empresa constructora COPUL, cuya directora de obra es la Arq Noelia Bilibio. Los trabajos de restauración de frentes y revestimientos del Colegio Nacional fueron encomendados a la empresa de Revestimientos de Entre Ríos representante de Molinos Tarquini para esta provincia. Es una obra importante por la vastedad de las superficies, de más de 7.000 m2 de revestimientos, donde también se restauraron molduras y balaustres. Se utilizaron productos de última generación, con granulometría símil original, manteniendo siempre el espíritu de la fachada histórica. Para ello se hicieron cateos y se analizó la granulometría y el color en el laboratorio de Molinos Tarquini en su planta de San Martín, Prov. de Buenos Aires. El color de tonalidad rojiza era el favorito de Urquiza, utilizado como símbolo cromático tradicional que se aplicaba a los uniformes de sus tropas como a los múltiples edificios que encargara en su gestión, como la Basílica de Concepción del Uruguay o el Palacio San José, su residencia rural. También se han puesto en valor el salón de Actos Alejo Peiret, para 400 personas y la biblioteca Alberto Laroque con mobiliario en base a anaqueles de cedro y vidrio biselado, de más de 40.000 volúmenes. En pocos meses más se terminarán las obras de restauración y estarán nuevamente habilitados el Museo de Ciencias Naturales Pablo Lorentz y el Museo Historico Evocativo. 



La extensa fachada del Colegio Nacional, de una cuadra entera hacia la calle Urquiza, se enfrenta a la plaza principal y se completa con otro edificio de gran valor patrimonial recientemente restaurado, la vecina Basílica Inmaculada Concepción. Este templo había sido encargado también por el presidente de la Confederación Argentina y fue terminado en 1857. Las obras en la Basílica fueron realizadas por el Gobierno de la Provincia de Entre Ríos, a través de la Secretaria de Obras y Servicios Públicos y la Subsecretaría de Arquitectura y Construcciones, y también tuvo la participación de la empresa de Jorge Galfrascoli, trabajando con productos de la línea Restauro de Molinos Tarquini.



Otras obras de valor patrimonial recientemente terminadas en Entre Ríos con productos de Molinos Tarquini son la Iglesia San José de Gualeguay -de 8.000 m2 de revestimiento-, el Banco Nación de Concordia –3.600 m2 de revestimiento Neo París proyectado- y la Municipalidad de Gualeguaychú. El Ing. Carlos Tarquini, directivo de Molinos Tarquini, concluye: “Nuestra firma continúa aportando la experiencia de décadas en el desarrollo de productos especialmente concebidos para el patrimonio histórico. Estamos muy orgullosos de colaborar con la restauración de varios de los valiosos edificios patrimoniales de la provincia de Entre Ríos y de estar presentes en todo el país. www.molinostarquini.com.ar. Las visitas al Colegio Nacional Justo José de Urquiza se pueden realizar los sábados, domingos y feriados de 9 a 12 y de 16 a 19 horas.

lunes, 16 de septiembre de 2013

75 aniversario Molinos Tarquini, festejos en la Sociedad Central de Arquitectos

75 aniversario Molinos Tarquini, festejos en la Sociedad Central de Arquitectos
por ArquiNoticias


El pasado 10 de septiembre en el auditorio de la Sociedad Central de Arquitectos, Molinos Tarquini, festejo sus 75 años con gran cantidad de profesionales y amigos.
La Flia Tarquini en los festejos del 75 aniversario de Molinos Tarquini


junto a Carlos Tarquini, Amilcar y Nanda Machado


La famosa "torta de la construcción"
exposición de trabajos realizados con productos de MT

domingo, 21 de julio de 2013

Premios a la Mejor intervención en el Casco Histórico 2013

                

Premios a la Mejor intervención en el 
Casco Histórico 2013
Ganadores de la primera edición del Premio y jurados, Marisa Kohn, Gustavo Ortolá, Rita Comando, Luis Grossman y Emilio Rivoira en la presentación de la nueva edición, en la Sociedad Central de Arquitectos.

Hasta el 29 de julio se puede participar en la segunda edición del Premio a la mejor intervención en obras localizadas en el Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires y en el periodo 2003- 2013, organizado en conjunto por la Dirección General de Casco Histórico de la ciudad y la Sociedad Central de Arquitectos, y auspiciado por la empresa Molinos Tarquini.

La Sociedad Central de Arquitectos y la Dirección General del Casco Histórico invitan a arquitectos y profesionales del diseño a participar de la 2ª edición del Premio a la mejor intervención en obras localizadas en el Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo es destacar el trabajo de los arquitectos que han realizado distintas intervenciones, respetuosas del valor del edificio y de gran calidad, contribuyendo a enriquecer el patrimonio existente. Se aceptarán aquellos trabajos que pongan especial énfasis en los criterios de conservación y el respeto por el patrimonio del Casco Histórico, tanto para la puesta en valor como para aquellas obras nuevas que se suman al stock edilicio del área. Las obras deben pertenecer al período 2003-2013 y concursarán en las categorías: Recuperación y puesta en valor, Obra nueva / Ampliación y Diseño – Ambientación.

La empresa Molinos Tarquini, especialista en la restauración de edificios de valor histórico, auspiciará el premio. Esta participación forma parte de las actividades que desarrolla la firma para lograr una mayor concientización sobre la importancia de la protección del patrimonio a nivel nacional y regional. La inscripción se realiza hasta el 29 de julio y la entrega de premios y exposición será el 22 de agosto de 2013. Más información y bases en: www.socearq.org. Sobre la empresa: www.molinostarquini.com.ar

lunes, 24 de junio de 2013

Molinos Tarquini, 70 años frente al futuro

                

Molinos Tarquini, 70 años 
frente al futuro

Este año Molinos Tarquini celebra su 70 aniversario. Los festejos comenzaron en BATIMAT EXPOVIVIENDA 2013, donde la firma brindó una rueda de prensa. Nello Tarquini, su fundador, y Carlos Tarquini, Director Comercial, destacaron los pilares y principales hitos que marcaron el recorrido de la empresa a lo largo del tiempo y sus perspectivas a futuro.

La empresa Molinos Tarquini cumple 70 años de historia en el país, caracterizada por la perseverancia, pasión y la búsqueda constante de innovación en el mercado de los revestimientos. En el marco de BATIMAT EXPOVIVIENDA 2013, la firma organizó una rueda de prensa, a la que asistieron cerca de 40 periodistas del sector. Nello Tarquini, fundador de la empresa, sostuvo “Siento una gran emoción y satisfacción de contar con la presencia de ustedes, la prensa, un pilar fundamental para llegar a nuestros primeros 70 años de vida. Les agradecemos y garantizamos que vamos a seguir haciendo lo que sabemos hacer”. Luego, un representante de la empresa familiar, le entregó una placa recordatoria al fundador por su compromiso constante con la compañía, que continúa hoy a sus 88 años.

La visión del fundador.

Nello Tarquini afirma: “Es necesario investigar constantemente lo que puede ocurrir en el futuro. Contamos con un espíritu emprendedor, haciendo de la investigación el motor del perfil y rumbo de la empresa. Somos exploradores de la situación actual, con el fin de detectar y responder a las necesidades insatisfechas, convirtiéndolas en innovaciones.”

Con respecto a la trayectoria de esta empresa de 70 años, siempre en las mismas manos, Nello destacó cuáles son sus claves para lograrlo “La receta no es apta para todo el mundo, se basa en la perseverancia. Somos innovadores, apasionados y perseverantes en todo lo que emprendemos, siempre con el afán de lograr un hábitat más confortable para las personas”.

Tarquini se distingue por su marcada pasión por la investigación sobre la materialidad y su expresión arquitectónica. El Ing. Carlos Tarquini, Director Comercial de la firma, agrega “La innovación es una idea que nace y se lleva a la práctica cuando detectamos una necesidad insatisfecha. Con una mente abierta y creatividad, los problemas dan paso a las ideas que al materializarse se transforman en innovación. Este proceso de observación del mercado argentino para hallar respuestas creativas, refleja el espíritu de Molinos Tarquini”.

Diez hitos destacados en la historia de Molinos Tarquini

La firma nace en 1943 cuando comenzó a desarrollar productos a través de la molienda de nácar. Allí inició un proceso productivo que continuaría a lo largo de la historia de Tarquini: la búsqueda de soluciones para los materiales de construcción.

En 1947 se produce el cambio societario y la empresa quedó exclusivamente en manos de Nello Tarquini.

En 1951 la empresa industrial se complementa con un emprendimiento minero. Nello se traslada a Mendoza y funda junto a su suegro la empresa que permitiría ser productor de aquellos materiales de explotación mineral que antes compraban a terceros.

En 1963 se traen nuevas tecnologías europeas. Luego de un viaje a Europa, Nello Tarquini incorpora nueva tecnología a su empresa, que permite implementar metodologías de trabajo inexistentes hasta el momento en Argentina.

1968 es el año donde comienza la producción de revestimiento para fachadas y a proveer soluciones para su aplicación en forma sencilla en la construcción.

En 1980 tras un viaje a Europa se decide incorporar los revestimientos acrílicos, trayendo la tecnología para desarrollarlos en el país. De este modo surge una nueva generación de revestimientos, al incorporar polímeros en la fabricación de revestimientos.

1990 es un año importante ya que comienzan a desarrollarse productos para la restauración edilicia. La empresa incorpora una nueva pasión: conservar el patrimonio arquitectónico. El análisis de las patologías existentes en dichos patrimonios, además, les permite adquirir conocimientos necesarios para lograr mejores productos. La preservación patrimonial es también la investigación sobre el origen de los materiales utilizados. A partir de ese momento surge un área científica con un laboratorio dentro de la empresa dedicado al estudio de las patologías y consecuencias sobre la construcción y permitiendo el desarrollo de nuevas soluciones.

En el año 2001 Tarquini comienza a participar en el agro al descubrir que determinados materiales permitían la remineralización de los suelos. De este modo trabajan bajo la responsabilidad social empresaria.

En el 2004 se desarrolló un producto monocapa, que en una sola operación permite realizar cuatro operaciones simultáneamente: Hidrófugo, grueso, fino y terminación con color.

A partir del año 2007 se profundiza la visión de la empresa con procesos industriales orientados a la mejor calidad ambiental y el desarrollo de productos para la construcción sustentable. Esto impone el nuevo rumbo de la compañía, ser responsable socialmente, más allá de los negocios, haciendo foco en la sustentabilidad. Se buscan productos que mejoren la calidad de vida y sean sustentables. Entre ellos, el monocapa incorpora una nueva prestación: la aislación térmica. La ratificación de esta visión corporativa fue convertirse en la primera empresa del sector que obtiene la triple certificación integral en las normas internacionales en Gestión de Calidad –ISO 9001-, Gestión Ambiental –ISO 14001- y Gestión de Salud Laboral –OHSAS 18001-.

El rumbo actual de Tarquini otorga un lugar privilegiado a la responsabilidad social más allá de los negocios, en pos de mejorar el hábitat y la calidad vida de las personas a través de sus productos, haciendo foco en la sustentabilidad. Tanto Nello Tarquini, su mujer Herminia Marquic – con quien lleva 63 años de casados – como sus cuatro hijos y todos los miembros de la gran familia Tarquini – de 60 empleados – buscan continuar con esta visión. Más información:www.molinostarquini.com.ar